Taladro: esta herramienta funciona para perforar materiales duros (tales como metal o fierro) mediante una broca (barra fina con cavidades en forma de espiral); esta broca se hace girar ya sea por procedimientos mecánicos o eléctricos. Con esta herramienta puedes atornillar, desatornillar (al usar la función de reversa), lijar y afilar.
Clasificación de taladros de acuerdo a: su energía, su mecanismo y su tamaño.
- En función de la energía:
Manuales: la rotación de la broca se hace de forma manual, muchas veces haciéndola girar mediante una manivela.
Eléctricos: la rotación se hace por medio de un motor eléctrico. En este apartado se consideran aquellos inalámbricos (sin necesidad de estar conectados) y los alámbricos (conectados a un enchufe).
Neumático: la rotación se hace mediante aire comprimido suministrado a través de un compresor.
- En función del mecanismo:
Electrónico: aquellos con velocidades múltiples que pueden ser reguladas mediante el gatillo.
Reversibles: son los taladros que giran en ambos sentidos, cuya característica los hace ideales para desatornillar.
- En función del tamaño:
Portátiles: son chicos pero de gran precisión, se pueden ocupar con una sola mano; su desventaja es que no poseen grandes niveles de potencia.
De columna o de banco: taladro fijo en posición vertical sujetado por una columna con una base sobre la que se apoya el martillo. Al estar fijos, estos taladros cuentan con gran potencia.
Rotomartillo: a diferencia del taladro, este no gira, sino que el perforado se hace mediante el golpeteo sobre la superficie, y funciona en materiales como concreto, mampostería y materiales para la construcción, lo que lo hace ideal para trabajos muy pesados.
Hay que considerar que esta herramienta no debe ser usada para perforar metal o fierro en la modalidad de golpeteo.
Cabe destacar que en el caso de los rotomartillos solo existen los eléctricos, y es con base en este criterio que se clasifican en dos tipos:
Con batería de níquel cadmio: el rendimiento de la herramienta baja conforme la pila se descarga.
De iones de litio: a diferencia del anterior, funciona al 100% aunque la batería se haya descargado, y si lo dejas de usar no se agota la batería tampoco.
En síntesis, ambas herramientas tienen como función principal el perforar materiales duros; sin embargo, y de acuerdo a las características antes mencionadas, el taladro se ocupa con materiales más suaves y durante periodos de tiempo reducidos, mientras que el rotomartillo es perfecto para materiales más duros y durante periodos de trabajo prolongados.
Fuente: http://www.revistadp.com